martes, 8 de abril de 2014

Me doy cuenta.


Me doy cuenta de que cada vez me gusta más viajar, conocer nuevos lugares y nuevas culturas entremezclándome con ellas, pasar tiempo o vivir fuera de España en otros países, probar comidas nuevas y recorrer calles que hasta entonces sólo habías visto en "Españoles por el mundo" o "Callejeros viajeros"... Viajar abre la mente y aporta más de lo que muchos creen, y es que sólo cuando lo haces descubres cuanto te enriquece.
Me doy cuenta de que cada vez, con todo lo malo, pero también con todo lo bueno, me gusta más la vida española, nuestras costumbres, nuestros horarios y rutinas, nuestro clima, nuestras comidas y hasta nuestro carácter.
Y cada vez me doy más cuenta de cuánto me gusta esta especie de contradicción que se complementa a la perfección.

domingo, 5 de enero de 2014

Una noche mágica

Durante el año encontramos varios días importantes y, como corresponde, varias noches importantes, pero la de hoy es diferente a las demás, es especial, está llena de nervios y de ilusión, la noche del 5 al 6 de enero de cada año es una noche MÁGICA.
Cada año podemos ver en las caras de miles de niños una mezcla de sentimientos de felicidad, nervios, ilusión y, por qué no, algo de miedo, al fin y al cabo y si esos tres señores ven que no nos hemos portado como deberíamos nos quedamos sin los ansiados regalos de la mañana siguiente.
Ver la cabalgata de los Reyes Magos es todo un acontecimiento para los críos, y para muchos adultos, entre los que me incluyo también, pero aún más es acostarse esa noche esperando que cuando abramos los ojos de nuevo la casa esté plagada de esos regalos que un tiempo antes habíamos pedido en la carta, bueno algunas cosas caerán y otras no, porque Sus Majestades tienen mucho trabajo, ¡son tantos niños en todo el mundo!
Muchas personas al descubrir la verdadera identidad de los Reyes pierden la ilusión y no esperan este día con la misma incertidumbre y alegría, y digo yo: ¡ellos se lo pierden!
Hoy es noche de irse pronto a la cama para que mañana temprano podamos ir corriendo a abrir los regalos mientras desayunamos un cachito de roscón con un chocolate caliente. Tenemos una de las costumbres más bonitas para despedir la época navideña, así que, por muy mayores que seáis, nunca deberíais ser lo suficiente para dejar de creer en los tres Magos de Oriente.


viernes, 3 de enero de 2014

Disfruta de las pequeñas grandes cosas.

Qué típico es hacer balance del año a 31 de diciembre, todo el mundo lo hace, yo también. 
Muchas promesas de las cuales no cumplimos la mitad, ni intentamos cumplirlas en un alto porcentaje. Pero repasar de principio a fin el año que se va es toda una tradición y para qué engañarnos, ¡nos encanta! Empecé 2013 viviendo en otro país y terminando una de las etapas más increíbles que he vivido, experiencia que me ha aportado bastante y me ha permitido el placer de saber lo que es convivir con otras formas de pensar y vivir, aprendiendo lo bueno de ella y aprenciando más lo que tenemos en casa. Este año he podido confirmar cual es mi verdadera vocación, no todo el mundo tiene ese lujo, lo que me ha reforzado el tan típico "si no arriesgas, no ganas". 
El año que terminó hace tres días trajo algunos momentos no muy buenos, pero también gran cantidad geniales, y con eso me quedo para empezar los siguientes 365 días, con mucho optimismo y fuerza, y con más ganas que nunca de luchar por aquello que de verdad quiero. 

EMPECEMOS EL 2014 


lunes, 23 de diciembre de 2013

¿Qué pasaría si el Sol bajara a la tierra a comprar croissants?

Alguien me dijo el otro día que todos tenemos una capacidad, pero que no todo el mundo es consciente de ello, ya que sólo lo saben quienes se han preocupado de trabajarla. También me dijo que no comprendía como alguien que posee una determinada capacidad no se preocupa por desarrollarla, ya que consideraba esas capacidades dones.
Y toda esta conversación (también llamada bronca maternal) se dio tras leer una historia absurda que tuve que escribir para una práctica de clase para fomentar la imaginación y creatividad en los niños.
Yo, personalmente, estoy de acuerdo al mismo tiempo que discrepo por la parte que me tocaba. Muy sinceramente creo que mi creatividad es muy limitada, punto negativo para una posible futura educadora de pequeños profesionales. Pero, de todas formas, ahí va...

¿Qué pasaría si el Sol bajara a la Tierra a comprar croissants?

"Como cada mañana desperté en mi cama, pero nada más abrir los ojos noté que algo diferente estaba pasando, enseguida subí la persiana y vi que aún era de noche, pero mi despertador no se había equivocado, ya hora de estar en pie y no, no había amanecido.
Todo el mundo estaba nervioso y desconcertado, cuando algunos medios de comunicación empezaron a correr la voz de que el Sol había bajado a la Tierra a comprar croissants, ¡quién lo iba a imaginar, qué golosa nuestra estrella! La ciudad estaba a oscuras, alumbrada tan sólo por las bombillas de las farolas y las luces que venían de las diferentes ventanas, sin olvidar que hacía un frío diferente al que corre por estos días de diciembre por Badajoz. Ni la luna asomaba, ya que cansada, tras trabajar toda la noche, no tenía quien le cubriera el relevo.

Una reportera de una de las grandes cadenas de televisión nos anunciaba desde París que la capital francesa también había despertado fuera de la normalidad, puesto que las temperaturas sobrepasaban con creces a las más altas nunca alcanzadas en el desierto del Sáhara. Los rayos del Sol asomaban notoriamente más fuerte de lo acostumbrado por lo que la población parisina buscaba desesperada en las farmacias protectores solares, algo complicado al tratarse de mediados de diciembre.

Pero fue el anciano dueño de una pequeña pastelería céntrica con encanto y su nieto quienes pudieron ver una de las maravillas más grandes de las ocurridas en la historia de la humanidad: el majestuoso Sol, que día a día alumbra nuestro planeta, se encontraba frente a ellos. El niño, algo impresionado, pero muy lanzado, le preguntó que qué hacía en la pastelería de su abuelo y este le respondió que eran tan grandes las ganas de degustar uno de esos esponjosos croissants, que durante años había visto a tantos niños comer a diario a la salida del colegio, que decidió bajar a la Tierra a calmar su antojo. El dueño de la pastelería le explicó todo el caos que estaba causando en todo el mundo y que la situación era insostenible. Todos los representantes políticos de las grandes naciones estaban contactando con urgencia y nuestro Sol sería devuelto al cielo a la fuerza. Fue entonces cuando el pequeño, triste por ver a la gran estrella tan desolada, dio con la solución al problema: “Mira Sol, he estado pensando y creo que he encontrado la manera de resolver esto. Cada día, tras salir del colegio, vendré a la pastelería de mi abuelo como cada tarde. Inflaré mucho un globo que llevará colgando una cuerdita a la que ataré en el otro extremo uno de los ricos croissants que tanto ansias y lo enviaré al cielo, así todos los días podrás merendarlo al igual que yo”. El Sol aceptó encantado la propuesta que el joven le había hecho y comprendiendo que no podía permanecer allí por mucho más tiempo volvió a su lugar para seguir alumbrándonos.

Todas las televisiones y radios internacionales comentaron conmovidos cómo aquel valiente y bondadoso niño y su abuelo convencieron al Sol para regresar a su puesto de trabajo. Así esa noche todos pudimos regresar tranquilos a la cama sabiendo que al día siguiente volvería a amanecer como cada día."






martes, 26 de febrero de 2013

Cuestión de vocación.


¿Sabéis esa cosilla que entra cuando trabajas y disfrutas al mismo tiempo? Esa mezcla de felicidad y satisfacción que nos recorre al terminar una jornada laboral... Eso, como ya sabéis, se llama vocación. El problema está en que son muy pocos los que tienen la suerte de trabajar en su verdadera vocación, algunos tardan en encontrarla y otros no la llegan a encontrar.
Todos tenemos dentro de nosotros "un algo" que nos hace sentir verdaderamente bien, una vocación por un trabajo del que diríamos "estoy hecha para él". Pero, claro, me diréis que no todas las vocaciones dan de comer. Es cierto. Pero, un minuto para pensar ¿es motivo suficiente para abandonarla? Opinión personal: NO. Quizás en muchos casos no nos haga de oro, pero más valioso que el oro es lo que nos aporta.
Yo, desde mi experiencia persona, os animo a luchar por esa vocación que todos llevamos dentro. Suertudos somos los que quizás podamos vivir de ella en un futuro, pero no menos afortunado quien al menos la ha encontrado.
Teniendo en cuenta la que nos ha caído encima seguramente no sea muy apropiado este post. Muchos podéis decirme que les cuente este rollo a las miles de personas paradas con una familia por alimentar. Pero bueno yo, que soy muy ilusa y soñadora, me pregunto qué sería de la vida, y especialmente de nosotros, los jóvenes, sin motivaciones y si no luchamos por lo que queremos.
Yo tuve de suerte de encontrarla y saber rectificar para luchar por ella.
¿Qué pensáis acerca de la vocación? ¿Creéis que es mejor ceñirse a lo que encontremos o aún así seguir luchando por aquello que de verdad queremos?




domingo, 17 de febrero de 2013

I know it, I'll see you again.


Todo tiene su principio, pero también su final.
Hace cinco meses escribí mi último post antes de darme ese tiempo sabático bloggero, dónde conté el principio de una nueva experiencia en un nuevo lugar. Empezaba mi vida como au pair en Bournemouth, Inglaterra.
Ayer cogí en Londres un avión con destino Madrid, lo que significaba el final de mi aventura. Una aventura que me ha aportado mucho más de lo que alguien que no haya vivido algo similar pudiera imaginar.
Hace tiempo que iba necesitando un cambio de aires, creo que a todo el mundo nos viene bien alguna vez, y por fin decidí hacerlo. Moverse a otro país, convivir con otra cultura y con una gran mezcla cultural, ejemplificando el simple hecho de ir a pub y ver a gente de Francia, Australia, África... es algo que enriquece muchísimo tanto personal como culturalmente.
Desde aquí animo a a todo el mundo que pueda y tenga ganas a lanzarse, que pierda el miedo y que se lance a vivir una de las que será una de las mejores experiencias de su vida.
Con esta pequeña entrada tan sólo quería hacer una especial mención, muy merecida por cierto, a mis últimos cinco meses y compartir, que a pesar de la tristeza que produce la nostalgia y la extraña sensación de regresar para no volver, es mayor la satisfacción y la alegría de pensar en lo vivido, y con eso me quedo.

Goodbye Bournemouth. I know it, I'll see you again.



miércoles, 13 de febrero de 2013

De vuelta...

Vaga, vaga, vaga... Y me lo repetiría una y otra vez.
Algunas personas constan de un increíble sentido de la constancia, responsabilidad... y un largo etc.
Advertido quedó cuando escribí el primer post de este blog, y quizás nadie haya notado su ausencia durante estos meses, pero qué se puede esperar de un proyecto que se deja abandonado durante no sé cuántos meses y al que durante su corto período de vida tampoco presté una exhausta dedicación.
Más de una vez pensé en retomar esto, pero siempre terminé preguntándome qué sentido podría tener después de tanto tiempo sin vida.
Yo soy de ese tipo de personas que se piensa ciertas cosas una y otra vez ,y aún con la indecisión, un día sin saber cómo ni por qué, gracias a un repentino arrebato, lo hago. Y esto mismo acaba de suceder.
Gran cantidad de cosas que nos gustan en la vida no las hacemos porque o son demasiado caras, o son demasiado complicadas, o bien, nos requieren esfuerzo, y claro, somos demasiado perezosos para ello. Pero... STOP, porque hay cosas que nos ilusionan, que son gratis y completamente factibles, de verdad ¿tiene lógica no hacerlas por vaguería? Esa fue mi deducción antes de comenzar a escribir esta entrada.
Este blog, espero, acaba de salir del coma inducido al que lo he tenido sometido este tiempo atrás, por el sólo hecho de que escribir me gusta, me ilusiona y, como dije anteriormente, es gratis, factible y está totalmente dentro de mis posibilidades, por lo que sería un tanto idiota seguir con este parón.
De vuelta, con ilusión, sin promesas y con futuros post de variedad de temas muy diferentes, porque al final lo que importa es escribir, sólo escribir, el tema da igual.
Gracias a los que alguna que otra vez habéis comentado alguna entrada, eso hace pararse a pensar y volver a darle un empujón definitivo a esto.